
El Programa de Atención Educativa a Personas Sordociegas de la ONCE canaliza sus actividades en una doble vertiente: niños y adultos.
Daniel Alvarez, afectado de sordoceguera, es asesor de esta discapacidad en la ONCE y director de la revista "Tercer sentido", en España, considera que el acceso de una persona sordociega al contexto "real" viene determinado por su capacidad y habilidad para salvar las barreras y los espacios vacíos que se han producido por la falta de vista y oído. "Esta característica de la conexión inmediata con el ambiente y la necesidad de utilizar el sentido del tacto para recibir la información y comunicarse con el medio y con los demás, hacen de la sordoceguera una minusvalía única, y no la suma de dos", puntualiza.
¿Por qué en México no se han dado estas oportunidades?, ¿Por qué no hay profesionales capacitados para atender estas deficiencias en la educación?
